Ejercicio vacuna

El Ejercicio Físico como“VACUNA” para luchar contra el Covid-19

El Coronavirus ha demostrado ser un virus difícil de manejar pues sus continuos rebrotes en el territorio nacional dan muestra de que por mucho que creamos que está bajo control, su índice de aparición sigue siendo alto. La buena noticia es que tú, que te preocupas por tu salud y entrenas con regularidad, tienes grandes oportunidades para prevenirlo. Hoy te contamos por qué el ejercicio físico es la solución para luchar contra el Covid-19.

Se ha evidenciado que la práctica de ejercicio físico es eficaz tanto para la prevención como para una evolución positiva de las patologías cardiovasculares, respiratorias y metabólicas, entre otras.

La mejor manera de hacer frente a cualquier enfermedad es siempre protegernos y cuidar de nuestra salud, pues siempre se ha dicho que es mejor prevenir que curar ¿verdad? Desde las líneas de este blog, esta semana vamos a analizar por qué el ejercicio físico es un gran aliado en esta batalla.

Como bien sabes, realizar ejercicio físico lleva implícita una mejora de la salud física y mental, ambas fundamentales para poder plantar cara y librarnos de las garras del tan temido Coronavirus. ¿Esto por qué, a qué se debe? ¿Qué beneficios se obtiene con el ejercicio físico?

El Sistema Inmune

El ejercicio físico fortalece el sistema inmune, nuestra principal barrera de defensa. Nos ayuda a aumentar las defensas de nuestro organismo. Un concepto clave para tener buena salud y calidad de vida y por ende hacer frente a este virus que acecha en cualquier esquina. Incluso aunque se decretara un nuevo confinamiento -cruzamos los dedos y esperemos que no-, es importante que te mantengas activo y hacer ejercicio físico para reforzar tus defensas.

Un aliado contra la ansiedad, el estrés y la depresión

Cuando hablamos de que el ejercicio físico es la solución para luchar contra el Covid-19 no sólo nos referimos a la práctica física sino también a la mental. Pues éste actúa como antidepresivo, al generar altos niveles de dopamina (hormona de la felicidad). Al hacer ejercicio físico estimulamos nuestro estado de ánimo, mejoramos nuestra autoestima y agudizamos nuestra capacidad de concentración. Y todo ello hace que nos sea más fácil combatir la ansiedad, el estrés y la depresión que podamos sentir debido a la incertidumbre derivada del Covid-19. Una incertidumbre que puede estropearnos un buen descanso al alterar nuestra calidad de sueño. De ahí que practicar ejercicio físico sea recomendable si queremos tener una mente despejada de día y de noche.

Ayuda al corazón y a los pulmones

Seguro que ya has oído muchas veces que practicar ejercicio físico ayuda a prevenir patologías cardiovasculares, ¿cierto? Pues bien, esas patologías son a las que se aferra el virus para hacer más daño a sus víctimas.

Por eso, en la era del Covid es más importante que nunca tener un corazón fuerte y sano para así reducir el riesgo de las enfermedades que se asocian a este.

Otra de las razones de peso por las que decimos que el ejercicio físico es la solución es que al practicarlo aumentamos nuestra capacidad pulmonar. Una de las complicaciones frecuentes que padecen los enfermos del Covid-19 es la neumonía que puede derivar a fibrosis pulmonar que a corto, medio y largo plazo dejan secuelas a quienes las sufren. De ahí que debamos mantener nuestros pulmones sanos y fuertes para que nos sea más fácil luchar contra el virus, en el caso de que nos contagiemos. Para conseguirlo, hemos de hacer ejercicio aeróbico como correr, nadar, montar en bicicleta, caminar (si es posible) a paso ligero, etc.

Combatiente del sobrepeso

Además de todo lo anterior, el ejercicio físico previene el sobrepeso, otra patología que a este virus le suele gustar para encontrar nuevas víctimas. Al hacer ejercicio físico quemamos calorías y a medio y largo plazo mejoramos nuestro metabolismo.

Por esta razón, si queremos combatir al Coronavirus debemos tratar de mantener una buena alimentación, especialmente si hay problemas de diabetes.

Como vemos son muchos los beneficios que obtenemos con la práctica de ejercicio físico para prevenir este virus, así que cuídate y recuerda: “Es mejor prevenir que curar”.

bascula-1

La Oxidación de la grasa vs Pérdida de peso

Es constante, la preocupación social y deportiva debido al cambio sufrido por la sociedad en los últimos años por la globalización, donde contamos con numerosas herramientas para acceder a una gran cantidad de información. Este hecho provoca cierta confusión entre estos dos términos que se denomina “Quema de Grasa” y “Pérdida de peso”.

Según (Asker Jeukendrup, 2015) para la pérdida de peso se necesita estar en un balance energético negativo, esto quiere decir que, el número de calorías ingeridas en un día debe ser inferior al número de calorías quemadas. Esto supone que debemos asegurarnos que el componente por el cual estamos perdiendo peso sea principalmente la grasa, así que, la pérdida de peso no es sinónimo de la quema de grasas

La oxidación de las grasas es un factor mejorable al alcance de cualquier población a través del entrenamiento, independientemente del objetivo, bien sea, rendimiento o salud. En el estudio llevado a cabo por  Michelle C. Venables, Juul Achten, and Asker E. Jeukendrup (2005) señalaron “La obesidad es una condición asociada con el aumento de los triglicéridos intramusculares y la resistencia a la insulina, en la que se alteran los niveles de oxidación de grasas en reposo. Este defecto persiste después de la pérdida de peso y puede predisponer a la recuperación de peso”.

Hablando de rendimiento si los atletas desean mejorar la capacidad oxidativa de grasas han de saber que no hay un protocolo evidente y certero para esta mejora, ya que, hay numerosas variables de entrenamiento deportivo, desde un ejercicio de resistencia prolongado hasta un entrenamiento interválico (HIIT), además de tener en cuenta diversos elementos del entrenamiento deportivo como el volumen y la intensidad, en definitiva hace que la mejora oxidativa de las grasas sea una consecuencia multifactorial.

En cuanto, a la influencia de la capacidad oxidativa de las grasas en el ámbito saludable según (Asker Jeukendrup,2015) relaciona el aumento de la capacidad oxidativa con el ejercicio, así que, resulta difícil mejorar la capacidad oxidativa sin ejercicio. En conclusión, parece evidente que el ejercicio físico es el principal factor a tener en cuenta para la mejora de la capacidad oxidativa de las grasas. Por consiguiente, no debemos pensar que tener una buena capacidad oxidativa de las grasas es sinónimo de pérdida de peso.